viernes, 30 de agosto de 2013
miércoles, 28 de agosto de 2013
El glaciar Jostedalsbreen
El mayor glaciar del continente nos permite acercarnos hasta uno de sus muchos brazos, en una pequeña travesía por la laguna glacial y tras escalar las rocas lisas de su frente.
Aunque modesto comparado con los gigantes de Groenlandia, Svalbard o incluso Islandia, el espectáculo del hielo sobre la montaña y el torrente del deshielo es magnífico.
Por carreteras hinóspitas
Recorremos la carretera de Sognefjellet, que comunica secularmente el interior de Noruega con la costa. El puerto más alto del norte de Europa, aún con sus modestos 1400 m aparece como una inmensa masa de piedra, hielo y viento.
En esta zona el pulcro arnés que a la naturaleza le ha sido impuesto por los ingenieros en el resto del país se desata un tanto y se muestra en igualdad de condiciones. Los túneles si iluminar, en la roca, y los tramos sólo abiertos de hora en hora.
domingo, 25 de agosto de 2013
La iglesia de Urnes
Su decoración estilizada es por sí misma un compendio histórico de primer orden: estilo y formas vikingas, motivos celtas irlandeses y temática basada en mitos ancestrales adaptada a la nueva fe cristiana.
Los monjes irlandeses llegaron a esta región siglos antes de la conversión oficial al cristianismo, y la mezcla estética y simbólica es fascinante. Impresiona contemplar un románico tan puro en estas latitudes, en madera en lugar de piedra.
También lo es el método constructivo, basado en una base de piedra que tan sólo circunscribe el perímetro para permitir el paso del aire e impedir que la humedad llegue a la madera. Y sobre todo en las altas columnas de madera, troncos de abetos desramados y embreados sin ser talados, que tras diez años de permanencia en sus raíces de esta forma son trasladados para la construcción. El límite de altura pues, el de los árboles más altos.
Pocas iglesias de este tipo sobreviven, porque aunque su protección frente a la humedad es perfecta, poco tienen que hacer frente al fuego, que ha consumido la inmensa mayoría. Ésta, sin embargo, en un recodo del inmenso fiordo de Sogn, pervive camino del milenio.
Tierra de trolls
Atravesamos una montaña rusa de elevadas cumbres y profundos fiordos camino de Geiranger y más allá. Los trolls son el reclamo de la zona, con lugares como la cascada del troll, la escalera del troll, etc. Más allá de estos señuelos, la región no deja tiempo de descanso.
Comenzamos la ruta en Åndalsnes, cabecera del fiordo de Romsdal, a poca distancia del mar abierto y junto al Trollveggen (muralla del troll), dentro del macizo de Trolltindene (los picos del troll). Además de su belleza resulta ser la pared vertical más alta de Europa: 1.100 m.
Tras subir por la escalera del troll (en entradas anteriores), la meseta montañosa ofrece imágenes gélidas y desoladas.
Para volver a bajar a nivel del mar, esta vez al fiordo de Geiranger, el de las fotos de las campañas turísticas, hasta donde los grandes cruceros penetran más de 100 kilómetros desde mar abierto, aprovechando al profundidad del valle glacial.
Inmensos circos glaciales barridos por el viento, pequeños pueblos en la cabecera de los fiordos. La marcha es lenta pero se agradece, para poder disfrutar del paisaje. Puertos de montaña, esperas para cruzar en pequeños barcos, miradores...
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