En esta región del norte de Dalarnas se puso de moda hace unos cientos de años decorar las habitaciones de las grandes granjas con motivos naturalistas a cargo de pintores locales.
Su estilo primitivo e ingenuo se ha convertido en una atracción al cabo de los años, y aunque no es fácil visitarlas, varias de ellas se encuentran inscritas con patrimonio mundial por la UNESCO.


No hay comentarios:
Publicar un comentario